DeportesRudeza necesaria

40 millones felices | Columna de El Mojado

Rudeza necesaria

 

¿Qué fue más valioso para estas Chivas? ¿La enorme visión de Orbelín Pineda para ese pase de 30 metros al delantero en el área? ¿La forma en que Alan Pulido empalmó la pelota con la parte interna, apenas lo suficiente para pegarla al poste, sin que Nahuel Guzmán pudiera hacer nada para alcanzarla? La respuesta es todo eso. Todo eso fue valioso.

17 minutos iban de partido y Guadalajara, ante el más poderoso de los rivales de la Liga, había mostrado que tenía las credenciales suficientes para levantar el trofeo. Como hizo al final.

Chivas puede presumir que es el primer equipo en ganar la Copa y la Liga en el mismo certamen, algo que nadie ha logrado desde que la Copa MX volvió en el año 2012.

Otra cosa que puede presumir Chivas es la etapa, gloriosa, aunque alguien (o alguienes) lo duden, de Matías Almeyda en Guadalajara. Más allá de sus dos Copas MX, su Super Copa MX y ahora la Liga, el gran mérito del pastor del rebaño es haber devuelto al Deportivo Guadalajara una mística que hace años no había encontrado, ni con el paso de muchos técnicos distintos.

Almeyda tiene una gran ventaja que no pudieron alcanzar sus antecesores. Supo marginar a José Luis Higuera y Jorge Vergara a las decisiones administrativas. Matías Almeyda no solo es el entrenador del Guadalajara en la cancha, también es el director deportivo de su mismo club, en un movimiento por el que la actual directiva de Chivas nunca había apostado y que demostró ya, con un campeonato, que valió la pena.

Al 70: podrán decir que el gol de José Juan Vázquez fue circunstancial. A quien lo diga, le asiste la razón. Lo que no dirán todos, solo algunos, es que los goles cuentan igual si son hermosos como el de Maradona contra Inglaterra o si son tramposos como el de Maradona contra Inglaterra.

El Galllito, por el que Chivas había desembolsado una enorme cantidad de recursos y que aún no alcanzaba a convertirse en el de León y el que lo llevó a Brasil 2014, rompió una maldición de unos meses. Gallito Vázquez nunca había marcado un gol con Guadalajara. Ahora podrá decir que su primer gol valió el título 12 del club con más aficionados en el país. Poco importará, desde ahora, si nunca más se hace presente en el marcador.

A partir de ahí, Chivas se entregó a el drama tradicional de las recientes finales del campeonato mexicano. Tigres intentó por todos los medios demostrar su poderío, sobre todo ofensivo, que lo han convertido en el equipo sensación de la Liga.

Faltaban dos minutos para terminar el partido e Ismael Sosa puso un derechazo pegado al poste que devolvió esperanza a la afición de la U de Nuevo León. Tigres buscó el gol, sin conseguir resultados, por siete minutos más. Pero fue infructífero.

Guadalajara ya había puesto un cerco en su meta, logró evita el gol de Tigres que obligara a los tiempos extras. Todavía, una polémica jugada de la que se hablará por años, pudo suponer un penalti en favor de los norteños. Esas también son cosas del futbol.

Chivas logró su campeonato número 12.

40 millones de mexicanos están felices.

@RconRMacuarro

También recomendamos: Apuntes (que nadie pidió) sobre la liguilla | Columna de El Mojado

Nota Anterior

Festival de la Cantera rompe récords de asistencia

Siguiente Nota

Pedro Páramo, estruendo insondable; Arias, monumentalidad en maqueta | Columna de Jorge Ramírez Pardo