Desafinando

25 años de errores | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

Siembra errores… cosecha catástrofes

Con seriedad absoluta, semblante de una estatua griega, hombros firmes, apenas esboza la mueca levemente, los labios caídos con tinte de burla y satisfacción, mira de reojo, a los suyos que forman una valla doble, sufridos, abnegados e incondicionales a sus caprichos –piensa en sus adentros-  le tocan la espalda suavemente, lo aplauden y hasta gritos de una que otra dama buscando el beso, la foto y quien sabe después dónde terminara…en el suelo, empujada por otras que quieren lo mismo… su esposa e hija.

Sube al estrado, tapanco, escenario, o hasta una caja de refrescos para verse alto, fuerte, fornido, aunque el físico no es lo de él, toma el micrófono, desenreda el cable con gracia, como un rockstar.

Apenas comienza a decir las primeras palabras… se va el sonido, tropieza con la caja de aguacates, los niños piden paletas, el perro del organizador parece ignorarlo, la muralla infranqueable de los suyos se dispersa para alcanzar al señor de la nieve de garrafa, el calor del discurso se derrite más que el helado, él solo mira, baja la cabeza, nadie hace caso, todos eran su familia, su secretaria y el organizador, la junta de colonos de la privada de cuatro casas se dio por concluida por falta de cuórum… hasta nuevo aviso.

Así, abstracta, incongruente, se pasa la vida política en nuestro estado, fijémonos bien y con franqueza preguntémonos a nosotros mismos, de dónde ha salido tanto fantoche, creídos mesiánicos, opacos, destructores del buen San Luis, promotores del desastre, corruptos impunes.

Alguien mueve los hilos, no es casual… y se han equivocado rotundamente. Desconozco si es una persona, un grupo, un partido, lo que sí estoy seguro es que pocos sacan la casta en el servicio público, ahora resulta que ni los suplentes de los diputados son de fiar, bueno ¿quién se fía de la suegra?

 

Una serie de acontecimientos con error histórico nos ha llevado a esta catástrofe política sembrada desde hace 25 años. Cierto es, que el legado democrático del Dr. Salvador Nava permea aún en muchos potosinos, la política ha cambiado en todo este tiempo, la realidad. No se formaron cuadros políticos en torno a su figura dentro del estado y hoy se pretende rescatar, con poca presencia, desdibujadas caras, sin fuerza, ni sustento ideológico que los haga renacer.

Por otro lado, el grupo universidad del poder absoluto, donde han prevalecido los golpes bajos, las traiciones, las renuncias forzosas, se impusieron gobernadores a contentillo, seis en diez años, al poder que pareciera omnipresente les llegó un panista a la gubernatura con un séquito de inexpertos, que lo único bueno fue sembrar la semilla que hoy reflorece con la organización en contra de los malos gobiernos, ciudadanos en contra de la corrupción.

Llega un rector a la presidencia municipal, pensando que era igual administrar dentro de la academia, que una ciudad; en la universidad se tiene ingreso y presupuesto anual donde se planea en torno a lo que recibe, y al señor se olvidó que el ayuntamiento de la ciudad presupuesta pero no recibe, los montos para su presupuesto por la casi nula recaudación.

El doctor, ¡ay doctor!: se pudo hacer mucho y estaban las condiciones dadas para cambiar y transformar a San Luis, y lo único que se hizo fue fomentar la corrupción, la impunidad, dejar en manos de terceros al gobierno, el poder mareó la existencia del doctor “Flanders” (con cariño), dejando el caos de la ingobernabilidad.

La intervención en las candidaturas, error imperdonable, de diputados locales y federales. Muchos de ellos sabían se tenían que pagar favores, negocios en el interior del estado con invernaderos, desvío de recursos de apoyo a los sistemas productivos como el café, piloncillo, azúcar, propiciaron el desorden, permitieron la construcción de una red de complicidades poderosas casi invisibles hoy en la palestra pública.

Atar de manos al actual gobierno fue la herencia política de Don Toranzo, poca maniobra se pudo hacer, se eliminó casi por completo la interlocución entre el Ejecutivo y Legislativo, los vicios han prevalecido y… se permitió el desorden, la falta de disciplina y el desapego por nuestros valores.

Hoy vivimos la falta de decisiones a tiempo y en tiempo. La sociedad, al darse cuenta de lo oneroso que sería pagar a la empresa Panavi 200 millones adicionales, levantó la voz, algunos diputados se vieron férreamente defensores del “sí” aprobar dicho incremento, provocando una reacción unánime en contra de esta medida. Se supo que los diputados fueron corrompidos por la empresa para aprobar dicho monto en contra de los intereses de los potosinos… de pronto, como cuento de hadas, el Ayuntamiento de la Capital a través de sus regidores y apoyados por el alcalde, desistieron de la solicitud…el tema terminó, como una faena política, con orejas y rabo.

¿Qué pasó entonces? Fue tanta la presión ciudadana, dimes y diretes, que en cierto momento cometerían un error táctico y los diputados fueron descubiertos dentro de su propia madriguera, evidenciando la extorsión, pago de favores a presidentes municipales, lo más grave, desalentador y frustrante, se conocía en los círculos políticos y ciudadanos, hubo denuncias y nadie hizo caso, a nadie le importo; todos los poderes se hicieron los desentendidos, no se tejió fino, ni áspero, ni nada, solo creció y creció el caos, se sabía de la enfermedad del contralor y no se movió ni un dedo, se conocía de los recomendados en la ASE, los nuevos empleados influyentes se convirtieron en mercancía de trueque entre los congresistas, aun así, la voluntad llegó demasiado tarde, se destapó la coladera, salieron las cucarachas ¿Y ahora qué sigue? ¿Desafinar teniendo conocimiento de las partituras? Esperemos por fin el orden, la disciplina y la mano dura, para combatir el lado obscuro… la corrupción y la impunidad. Con voluntad desde nuestras propias autoridades, si es preciso, borrón y cuenta nueva sin aferrarse al poder.

Caminante369@yahoo.com

 

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