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1968, Tlatelolco 68, desde la mirada de Carlos Mendoza (1/2) | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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A 50 años del consabido suceso, las “Jornadas potosinas Tlatelolco 68”, en diversos escenarios estudiantiles, gira en torno a exhibición de películas, acompañadas con reflexión y  diálogo, en torno al desarrollo del Movimiento estudiantil de 1968 y el trágico desenlace de su primera etapa, masacre en la Plaza de las tres culturas de la ciudad de México.

Para varias de las exhibiciones fílmicas locales, se contó con la presencia del realizador cinematográfico Carlos Mendoza Aupetit, egresado de la escuela de cine de la UNAM –Centro Universitario de estudios Cinematográficos–, autor de las películas sobre el tema “Batallón Olimpia / documento abierto” (1998), “Tlatelolco, las claves de la masacre” (2003), “Operación Galeana” (2000), y “1968, La conexión americana” (2008). Vale señalar también que Mendoza Aupetit es uno de los realizadores fílmicos que ha abordado con tino el fenómeno potosino navista a través de su películas documentales: “San Luis, lección de dignidad” (1991) y “Nava”(1992).

 

“Canal 6 de julio”

¿Cuál es la trayectoria de Carlos Mendoza? Tenía ya realizados trabajos fílmico/documentales, cuando, en 1988, dedicó su atención a las campañas políticas por la presidencia de México. Dicho suceso concluyó con un señalado fraude electoral que la ciudadanía burlada no pudo/supo contrarrestar. El binomio PRI/Gobierno, como se le denominaba entonces, despojó de un visible triunfo electoral a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y obsequió “el triunfo” a Carlos Salinas de Gortari.

Ello llevó al director fílmico referido a formar y encabezar desde entonces el colectivo cinematográfico “Canal 6” de julio. En el entendido de asumir la misión de registrar sucesos socio/políticos en México que la censura o autocensura de los canales televisivos de cobertura nacional no exhibirían. Esto es, iniciar un “Canal (televisivo) 6 de julio” sin señal electromagnética abierta para cobertura masiva inmediata.

La primera película documental de Canal 6 de julio, “Crónica de un fraude”, registró el suceso electoral referido.

“Canal 6 de julio”, abunda Carlos, es una asociación civil, y funciona de una manera muy muy horizontal, cada vez más horizontal. Es el modestísimo contrapeso que intentamos hacer a estas visiones consabidas, interesadas desde el punto de vista económico, o político ideológico, que representan los grandes medios. A veces, sí les hemos hecho contrapeso, otras sólo contrapeso simbólico. Pensamos que, mientras tengas tu foquito encendido, y digas “miren, aquí hay otro otra visión de lo que les están diciendo estos señores”, pues, vale la pena. Porque, como dice Ramonet, es deseable que la gente pensante, se movilice intelectualmente. Es decir, estar informado cuesta, hay que buscar la información. A veces hay que gastar dinero. La otra opción es aplastarte en un sofá y meterte por los ojos y por el cerebro todo lo que te receten. Nosotros lo caracterizamos como un nido de contra-información, al principio. Es otro punto de vista, y tratamos que sea muy documentado y muy serio.

LA ORQUESTA. ¿Cómo se diferencia tu visión de Tlatelolco 1968 de la información predominante en este momento?

CARLOS MENDOZA AUPETIT.- Ante este suceso tan importante, vimos necesario buscar nuevos enfoques y ahondar en el cómo pasó y por qué.

En investigación había poco avance. Se le había estado dando vuelta a unos cuantos asuntos. A la responsabilidad de Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Pero nadie se había acercado hasta ese momento a aclarar, a echar luz sobre la participación de los cuerpos militares en la trama de la represión en general y del 2 de octubre en particular. Descubrimos que esa participación estaba muy asentada en el Estado mayor presidencial. Tampoco había nada de los autores encubiertos, todo giraba en torno a dos o tres actores.

LO.- En un una revisión del Cine Latinoamericano* realizada actualmente en el Centro Universitario de las Artes, CUART/UASLP, advertimos que, mientras países de la región realizan o propician rodajes extranjeros de extraordinarias películas largometrajes de ficción sobre las tragedias provocadas por regímenes autoritarios o sucesos represivos, México se queda corto. “Canoa”, 1976, de Felipe Cazals es la excepción. ¿Qué opinas al respecto?

CMA. México Se queda corto y sin el tratamiento adecuado. Hay trabajos de ficción logrados, como “La Rosa blanca” (Roberto Gavaldón, 1961), pero en general le ha costado trabajo aproximarse a la realidad política, en términos generales, están mal documentadas la películas mexicanas sobre temas históricos. La investigación es un atributo fundamental del documental, pero también debe serlos de la ficción cuando se ocupa de asuntos históricos de época. Hay por ahí un trabajo reciente, pero refleja no tener idea de cómo eran las asambleas estudiantiles y el habla de los estudiantes del 68. Han cambiado mucho los modos y las modas. No recoger esos elementos con precisión le resta credibilidad a esos trabajos.

*CONTEXTO DE LA PREGUNTA.- Películas:

  •        Argentina: “La historia Oficial”, 1985, de Luis Puenzo; “El premio”, 2011, de Paula Markovitch.  
  •        Chile: “Machuca”, 2004, de Andrés Wood; “Missing”, 1982, del griego/francés Costa-Gavras; “El clavel negro”, 2007, del sueco Ulf Hultberg
  •        Bolivia: “El coraje del pueblo”, 1971, de Jorge Sanjinés
  •        Perú: Mariposa Negra, 2017, de Francisco Lombardi
  •        Uruguay: “Estado de sitio”, 1973, de Costa-Gavras
  •        Paraguay: “La hamaca paraguaya”, 2006, de Paz Encina

Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com, periodista y cinematografista por la UNAM.

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